Si robás algo te cago a tiros hija de puta :D

viernes, 28 de agosto de 2009

Turn Right


Quería esperarlo recién bañada, así que primero me duché, y luego sí, me recosté.
No podía dejar de mirar el reloj, porque lo extrañaba mucho, y quería volver a verlo.
Porque un día era mucho lejos de él, él que es mi vida.
Cerré mis ojos y caí en algo que no se podía llamar sueño, era una especie de transe en el que pensaba en él.
Repentinamente la puerta se abrió y salté del susto. Es que pensarlo me relajaba.
-Hola-susurró entre sonrisas.
-Hola
Y no pude evitar contagiarme esa sonrisita pícara que sólo él tiene.
-¿Cómo fue tu día?-preguntó mientras se quitaba su pesada campera y la colocaba sobre el sofá.
Él sabía que no me gusta hablar de esa forma, así que se quitó sus zapatillas y se recostó a mi lado, acunándome en sus brazos que tan protegida me hacían sentir. Apoyé mi cabeza sobre su hombro y comencé.
-Me siento mal, estoy nerviosa. Tuve un mal día.
Y aunque a mí no me gustara contarle mis problemas, porque él ya tenía los suyos, sabía que iba a escucharme para luego consolarme.
-Mi amor-dijo con paciencia-todo eso terminó. Ahora estás aquí conmigo, y nada va a separarnos. ¿No te gusta?
-Sí, me encanta-sonreí
-Entonces… sólo piensa en el ahora, porque el ayer ya pasó, y el futuro ya vendría. El presente es lo que debes vivir, el ahora. El nosotros.
-Te amo-musité
-Sabes que es mentira
-Sabes que eres hermoso-dije y devoré sus labios con un solo beso. Es que no podía soportar tanta ternura en un solo hombre. Lo amaba, y podría llegar a dar mi vida por él, por verlo sonreír de esa manera tan especial.
Le hice caso. Sólo viví el presente, ese momento único en el que sólo existían dos cuerpos, y un alma.
Cerré mis ojos y dormí en su pecho, tal y como a mí me gustaba.
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Do u like it? A mi mucho no me convenció, pero amo la historia :B. Me inspiré en mi futuro con Joe (:

martes, 25 de agosto de 2009

Gift of a friend


Mi nombre es Sarah, tengo quince años y vivo en Nashville.
Soy la típica chica, con el típico nombre, la típica edad y la típica vida. Nada me hace especial.
No tengo gustos resaltados. Me gusta el rosa, mi número de la suerte es el uno. Sonrío al oler las rosas… rojas, de preferencia. Los sábados me gusta salir a caminar. No tengo un gusto de música, escucho lo que está de moda.
No tengo amigos… y eso es lo más triste de esto. Ellos creen que los copio, que no tengo personalidad, y lo peor es que tienen razón, porque no tengo gustos propios, no sé que quiero en realidad. Mis ex dicen que soy insoportable.
Pero este año todo va a cambiar. Me cambiaré de escuela, y lo mejor… Festejaré mis dieciséis años en el programa Sweet Sixteen de MTV. Marcaré mi estilo, me guiaré por mi camino. Dejaré de ser Sarah, la sin personalidad.
Venía planeando esto desde el año pasado, así que sería fácil pensar en todo.
Era el primer día de clases. Me levanté temprano y elegí algo que no fuera rosa, para tener un buen comienzo.
Mi mochila roja, anteojos… negros. Al fin me había decidido a cambiar de color. Me vestí con un jean y una camisa lila.
Saludé a mis padres. Podría decirse que iba a tener la mejor fiesta del mundo, y no era por presumir… pero mi padre no tiene un sueldo humilde.
Al fin había llegado. Mi cabello rubio ya no resaltaba, y mis ojos miel no eran más que ojos… pues mis anteojos los cubrían.
Las rubias con cuerpos deslumbrantes se paseaban de aquí para allá abrazando a sus compañeros.
Miré a mí alrededor y suspiré. Tanta gente…
-Hola-escuché a alguien decir. ¡Y qué voz! Era completamente aguda.
-Hola-saludé e intenté sacar una sonrisa.
No soporté su horrible tono, así que apenas sonó el timbre… huí.

El día pasó normalmente, aunque no tanto: Ahora sí tenía amigos.
Todos eran demasiado amables conmigo, hasta me elegían para grupos. No lograron sacar la sonrisa de mi rostro.
A la salida mi madre pasó por mí… Íbamos a elegir el vestido.
Había pensado en uno rosa, pero luego simplemente me arrepentí.
La diseñadora me aconsejó no hacerlo muy largo, ni tampoco muy corto.
Lo diseñé ahí mismo, y me convenció bastante. Era morado. La parte de arriba era un corsé morado, la parte de abajo estaba al tono… hecha con tela de seda.
Se veía genial. Mi tía me había comprado unos zapatos… ¡Eran geniales! Y me alegraba que mi tía se preocupara por mí.
Repentinamente la puerta se abrió. ¿Qué rayos era esa cámara? Bien… había olvidado la parte más importante: Los productores y camarógrafos del programa My Sweet Sixteen.
-Hola-saludaron. No eran muy amables… aunque eran sólo dos.
-Buen día-contestó mi madre, mientras que yo sólo callé.
-¿Quién es…-alzó una pequeña pizarra en la que se veían varias cosas anotadas- Sarah?
-Yo-musité alzando mi brazo.
-Debemos hablar, Sarah.
-Ve hija-susurró mi madre.
No entendí muy bien lo que habían dicho, pero debían ir a mi casa. Eso no era un gran problema.


-Siéntate en ése sofá… cerca de los muñecos-indicó el productor. Le hice caso. Me senté sobre él pequeño sillón blanco y comencé a hablar.
-Mi nombre es Sarah, tengo quince años y vivo en Nashville-comencé, y luego sólo seguí el guión.

-Tienes que invitar a alguna banda, o solista-me indicaron.
-¿Banda? No. No escucho música.
-¿No?-dijo asombrado.
-No. Lo dejo a su criterio.
La verdad que no me importaba. Estaba tan estresada que prefería que me maten a seguir con esto.

¡Los productores eran insoportables! Y sólo había pasado una semana. Me seguían a todos lados ¡Suerte que no me acompañaban al baño!
Pero la escuela… era genial. Tenía amigos de verdad, y por fin había llegado el día de entregar las invitaciones.
Llamé a todos al jardín de la escuela. Tomé un micrófono y comencé a nombrar a todos los invitados, quienes se me acercaban con una enorme sonrisa. No podía creerlo.

Una semana, dos, tres, cuatro semanas. Mi madre me despertó y las cámaras seguían ahí ¿Cuándo se irían? Estaba tan estresada.
Comencé por bañarme, me perfumé, depilé y peiné. Luego fui a maquillarme. Me quedaba hermoso… y no era por presumir.
Al fin había llegado la hora de verme vestida por completo. Amaba como combinaban el vestido y los zapatos blancos con la fina joyería.
Volví a perfumarme.

La limousine había llegado, estaba muy nerviosa ¿Y si nadie iba? Si, alguien tenía que ir… mi familia.
Mis piernas temblaban y mis manos sudaban.

¡Qué hermosa decoración! Cuando entré todos sonrieron. Qué lindo era saber que no estaba sola.
Saludé a mi familia y amigos.
Todos me felicitaron ¿Por qué? Yo los felicito por no haberme fallado.

Bailé, canté… lloré. Todo era genial.

-¡Hey, tú!-gritó el camarógrafo. ¿Seguían ahí?
-¿Qué?-dije y me acerqué

Bien, sin darme cuenta había terminado sobre el escenario, al lado de una tal… Demi Lovato.
No la conocía, pero su voz era bastante impresionante.
Deduje que la canción que cantó fue Gift of a friend. Lloré, y no entendía por qué. La letra me hacía sentir bien ¿Por qué ella la cantó justo en mi cumpleaños? .

-Feliz cumpleaños-dijo sonriéndome ¡Y qué sonrisa!.
-Gracias.


El día había terminado. Al fin pude sacarme los zapatos de tacón.
-Disculpa-susurré al oído de esa chica.
-¿Si?
-Tu canción. Es hermosa.
-Gracias-sonrió nuevamente.
-En serio. No te conozco pero… Si supieras lo que me llegó- ¿Por qué era sincera con ella? ¡Siquiera la conocía!.
-Gracias, de nuevo. Hola, soy Demi. Dime Dems-estiró su mano y la tomé para estrecharla.
-Sarah, dime… Sarah.
Y ambas reímos.

Solo pasaron tres meses de conocerla, y ella me enseñó el verdadero significado de la palabra amistad.
Conocí a lo que le llamamos personalidad propiaya que también me enseñó a creer en mí.
Demi, ahora, es mi mejor amiga.
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i hope u like it. Me costó muuucho terminar de escribirlo.

lunes, 24 de agosto de 2009

Here we go again.



« Demi/Joe.
« Drama/Romance.
Cuando escuché su grito furioso resonando en la habitación en la que estábamos, sentí que mi corazón se desgarraba poco a poco. No entendía por qué el amor debía ser tan masoquista. Él era lo único que quería y necesitaba, y con una simple pelea nos lastimábamos el uno al otro.Solamente quería terminar con todo aquello, pero era difícil si luego de que las lágrimas me bañaran el rostro, él las secaba con una dulzura imposible de imaginar. Y no sabía cómo decirle que me hería su bipolaridad, porque no quería hacerle mal. Era como lastimarme a mí misma.
(Hasta acá escribió Calu)
Así que sólo callé y dejé que él gritara, insultara, y luego llorara, para abrazarlo y decirle lo siento tanto como si fuera mi culpa.
-Lo siento, lo siento. Te amo-dije cubriendo sus hombros con mis brazos, como una niña pequeña lo hace luego de portarse mal.
Y luego, el se inclinó en frente mío, y besó mi frente.
-Necesito un tiempo-susurró dulcemente, con paciencia.
Un tiempo, un tiempo. Un tiempo. Dije en mi mente.
Y como de la nada, desapareció por la puerta, dejando atrás su sabroso perfume.
No entendía como podía amarlo, si me hería, y parecía no importarle. Pero luego… luego cuando veía su sonrisa y susurraba te amo, me hacía sentir completa, y podía dejar que me hiriera cuanto quisiera.
Abracé mi almohada y dormí plácidamente, hasta que mi sueño terminó. No podía recordarlo, sólo veía blanco… como en un manicomio. Me estremecí al pensar en ello.
Acomodé mi cabello vagamente, aplastándolo con mi mano derecha. Un tiempo repitió mi cabeza instantáneamente, y no podía hacer caso omiso a lo que ella decía.
Esperé y esperé… sentada, porque así hay que esperar, y murmuré frases sin sentido, hasta que oí a mi puerta sonar rítmicamente

Y vi a la figura más hermosa que jamás había visto, la sombra mejor formada, y volví a oler su perfume.
-¿Si?-dije dulcemente, inclinándome hacia mi derecha.
-Lo siento demasiado, Dems-musitó apenado.
Y aquí vamos de nuevo.
Escrito por: Calu&me
Espero les guste la primera publicación de mi blog. Tengo nuevas cosas para escribir, muchas ideas y muchas ganas. ¡Espero sus comentarios!. Le pido perdón a Calu si le molesta que haya 'robado' lo que escribió... solo que como me convenció bastantante, y la majoría la escribí yo...
Em, si. Me voy. Un beso grande.